Crucero MSC LIRICA - Kotor - Mikonos - Santorini - Ancona - Venecia

NUESTRA EXPERIENCIA EN EL MSC LIRICA: LUCES Y SOMBRAS POR LAS ISLAS GRIEGAS Y EL ADRIÁTICO 🚢💔

¡Hola, viajeros! Somos Desi y Paco, y hoy nos toca sentarnos a escribir un diario de viaje un tanto diferente. En mayo de 2024 nos embarcamos llenos de ilusión en el MSC Lirica para realizar un itinerario que, sobre el papel, era un auténtico sueño: Venecia, Kotor, Mikonos, Santorini y Ancona.
Sin embargo, queremos ser muy honestos con ustedes: no recomendamos este crucero. Desde el primer día sufrimos una organización nefasta, una falta de información desesperante y una pérdida de tiempo brutal en navegación a cambio de poquísimo tiempo para disfrutar en tierra. Nos pasamos el viaje haciendo colas interminables para todo: para comer, para tomar algo y hasta para poder desembarcar.
Aun así, como siempre hacemos, intentamos exprimir cada rincón y disfrutar de los maravillosos destinos. ¡Aquí les contamos nuestra aventura (y nuestras batallas) día a día! 👇

Sábado 04 Mayo 2024

Sábado 04 Mayo | El eterno trayecto para empezar a navegar ✈️
Nuestra odisea empezó saliendo por la noche desde el aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria rumbo a Barcelona a las 21:00 horas. Tras la escala, nos tocó un buen madrugón para coger el vuelo hacia el aeropuerto Marco Polo de Venecia a las 6:55 de la mañana.
Llegamos al puerto y por fin embarcamos. El barco zarpó a las 16:00 horas con destino a Kotor. Ahí empezó nuestra primera mala experiencia con MSC: una gestión caótica y la desagradable sorpresa de saber que nos esperaban 23 horas seguidas de navegación (351 millas náuticas) solo para el primer día. Nos fuimos a descansar cruzando los dedos para que la cosa mejorara.

Domingo 05 Mayo 2024

Domingo 05 Mayo | Entre el caos de a bordo y la belleza medieval de Kotor 🇲🇪
Llegamos a Kotor a las 15:00 de la tarde tras pasar casi todo el día flotando. El ambiente a bordo ya nos tenía un poco cansados: tuvimos que contratar el servicio de planchado hasta tres veces, nadie nos informaba de nada y nos costó la vida averiguar por nuestra cuenta cuál era nuestra mesa asignada para la cena tras aguantar colas inmensas.
Por fin llegó la hora de bajar a tierra. Nos citaron en el punto de reunión a las 16:00 horas, pero debido al descontrol no salimos del barco hasta casi las 16:45. A pesar del retraso, la excursión (60€ por persona) valió mucho la pena:
  • Casco antiguo de Kotor: Paseamos por sus callejuelas asimétricas y plazas medievales. Es una ciudad preciosa, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y visitamos su Museo Marítimo.
  • Perast y la Iglesia de la Roca ⛵: Nos trasladamos a la elegante localidad barroca de Perast y nos subimos a una pequeña barca para cruzar la hermosa Bahía de Boka. Llegamos a una isla artificial en medio del agua donde visitamos la mística Iglesia de Nuestra Señora de la Roca. Al volver, disfrutamos de un ratito libre a nuestro ritmo antes de regresar al puerto.
Al volver al barco nos mentalizamos para lo que venía: 36 horas y media de navegación (603 millas náuticas) para llegar al siguiente destino. ¡Día y medio entero encerrados!

Lunes 06 Mayo 2024

Lunes 06 Mayo | Un día entero de navegación forzada 🌊
Dedicamos todo el lunes a navegar rumbo a las islas griegas. No nos quedaba otra que tomárnoslo con calma, pasear por el barco, comer y descansar mientras el gigante de acero cruzaba el mar de camino a Mikonos.

Martes 07 Mayo 2024

Martes 07 Mayo | Mikonos: Laberintos antipiratas y el encuentro con el pelícano Petro 🇬🇷
¡Por fin llegamos a Mikonos! Pero para variar, nos tocó darnos un buen madrugón a las 6:30 de la mañana para hacer una larga cola para desayunar, y justo después, otra cola inmensa para poder desembarcar a tierra ⏰.
Una vez abajo, comenzamos nuestra excursión (61€ por persona) para descubrir la conocida como «St. Tropez griega»:
  • Ano Mera y el Monasterio: Nos trasladamos en autobús al corazón de la isla para visitar Ano Mera, el asentamiento más grande de allí. Visitamos por nuestra cuenta el precioso claustro y el patio del Monasterio de Panagia Tourliani, un rincón bellísimo del siglo XVI.
  • Hospitalidad griega y la playa de Kalafati 🍇: Después nos llevaron a una taberna tradicional donde nos recibieron con la auténtica hospitalidad griega. Nos relajamos tomando una copa de ouzo (el licor típico) y saboreando unos entremeses riquísimos. De camino de regreso, hicimos una breve parada fotográfica en la bonita playa de Kalafati.
  • El laberinto de Mikonos y el pelícano Petro 𓅭: Ya en la capital, hicimos un paseo guiado por su peculiar estructura urbana. Es un auténtico laberinto de callejones y plazas que se diseñó originalmente de esa forma tan caótica para confundir y frustrar los ataques de los piratas. Tras terminar el tour, regresamos al barco a comer, pero decidimos volver a salir por la tarde por nuestra cuenta. ¡Valió muchísimo la pena! Pudimos pasear con calma, ver un atardecer precioso y conocer en persona a Petro, el famoso y simpático pelícano que es el símbolo de la isla.
Regresamos al barco con buen sabor de boca, sabiendo que a las 2:00 de la madrugada el crucero ponía rumbo a nuestro siguiente destino.

Miercoles 08 Mayo 2024

Miércoles 08 Mayo | Santorini: Paisajes volcánicos, pueblos blancos y cata de vinos 🌋🍷
Amanecimos en la espectacular Santorini, pero la alegría nos duró poco al ver que se repetía la misma historia de todos los días: una falta de organización total y colas y más colas interminables solo para poder bajar del barco 🚢.
Tras lograr desembarcar en lancha, nos subimos a un cómodo autocar para realizar una excursión completísima por esta magnífica isla volcánica:
  • El yacimiento arqueológico de Akrotiri: Nuestra primera parada fue esta próspera ciudad minoica que quedó completamente enterrada bajo las cenizas tras una brutal erupción en el segundo milenio a.C. Tuvimos una hora y cuarto para pasear por el yacimiento y nos quedamos impresionados al ver edificios de varias plantas y frescos que han quedado al descubierto tras las excavaciones.
  • Fira y Oia, postales en azul y blanco 🤍💙: Nos dirigimos a Fira, la capital, donde disfrutamos de una hora libre para perdernos por sus callejuelas y admirar las espectaculares vistas de la caldera y los islotes volcánicos. De ahí nos trasladamos a Oia, el famosísimo pueblo de casitas blancas y cúpulas azules colgado del acantilado. Pasear durante una hora y media por sus calles empedradas fue una auténtica delicia visual.
  • Degustación en una bodega local 🧀: Para cerrar el día de la mejor manera, fuimos a una bodega de la isla. Allí nos prepararon una degustación de productos locales (queso, pan, aceitunas y tomates) acompañada por una cata de tres tipos de vinos diferentes de la zona.
Finalmente, regresamos en autobús al puerto de Athinios para tomar de nuevo las lanchas de vuelta al barco. Nos fuimos a la cama mentalizados para lo que venía al día siguiente: afrontar 46 horas seguidas de navegación hacia Italia sin ver absolutamente nada.

Jueves 09 Mayo 2024

Jueves 09 Mayo | Otras 46 horas perdidas en el mar 🌊
Este día se resume rápido: un día y medio entero de navegación metidos en el barco sin ver absolutamente nada. Volvimos a sentir esa tremenda sensación de pérdida de tiempo que marcó todo este viaje. Aprovechamos para descansar, pasear por las cubiertas y esperar a que el barco llegara por fin a tierras italianas.

Viernes 10 Mayo 2024

Viernes 10 Mayo | Ancona: Arte, vistas desde la colina y un museo para tocar 🏛️🖐️
El barco atracó en el puerto de Ancona a las 13:00 horas. Para esta tarde contratamos una excursión de medio día que combinaba el patrimonio histórico de la ciudad con una visita cultural muy innovadora:
  • La Catedral en la Colina del Guasco: Nos trasladaron en autocar hasta lo alto de la colina, donde se alza la Catedral de Ancona, construida sobre un antiguo templo dedicado a Afrodita. Estuvimos una media hora admirando su mezcla de arquitectura románica y bizantina, y nos encantaron los dos leones de piedra que custodian la fachada. ¡Las vistas del mar desde allí arriba son espectaculares!
  • Paseo por los «Rioni» y el Museo Omero: Bajamos al centro para hacer un paseo guiado de una hora por los antiguos barrios amurallados hasta llegar al edificio de La Mole. Allí visitamos el Museo Omero, uno de los pocos museos táctiles del mundo. Fue una experiencia extraordinaria y única, diseñada sin barreras para que las personas invidentes puedan descubrir el arte tocando maquetas de edificios y réplicas de esculturas famosas de yeso. ¡Nos dejó muy impresionados!
Al terminar, tuvimos un rato libre por el centro para hacer las últimas compras antes de regresar al puerto para pasar nuestra última noche a bordo.

Sábado 11 Mayo 2024

Sábado 11 Mayo | Venecia: El sablazo de las fotos y adiós al viaje ✈️💸
El día del desembarco definitivo en Venecia volvió a estar marcado por los retrasos y la mala organización. Tuvimos que dejar las maletas listas fuera del camarote antes de las 10 de la noche anterior. Pero antes de bajar del barco, pasamos por la tienda de fotografía para comprar 5 fotos que nos habían hecho durante la semana y que nos gustaban… ¡Nos metieron un auténtico sablazo de 70 eurazos!
Tras recuperar el aliento, aprovechamos una excursión de tránsito antes de ir al aeropuerto:
  • Paseo en lancha y la Plaza de San Marcos: Nos subimos a una embarcación que nos llevó por los canales tradicionales hasta la zona de Cornoldi. Desde allí, tras cruzar 4 puentes a pie, llegamos a la inmensa Plaza de San Marcos. Tuvimos tiempo libre para pasear por las preciosas e intrincadas calles venecianas (calli), admirar el exterior de la Basílica de San Marcos con su preciosa arquitectura bizantina y contemplar el Palacio Ducal.
Al terminar el tiempo libre, nos recogieron junto a nuestro equipaje en la terminal y nos trasladaron al aeropuerto de Venecia Marco Polo para coger nuestro vuelo de vuelta a casa, directos a Las Palmas de Gran Canaria. Regresamos contentos por los lugares tan bonitos que conocimos, pero con la firme decisión de no volver a repetir con este barco.

Balance final: Lo mejor y lo peor de la travesía ⚖️

  • Lo peor: Una organización a bordo nefasta, exceso de horas navegando en el mar, colas interminables para todo y precios abusivos en las fotos de recuerdo. No recomendamos el MSC Lirica.
  • Lo mejor: La magia medieval de Kotor, perdernos por los laberintos blancos de Mikonos y Santorini, y la belleza histórica de Ancona y Venecia. Nos quedamos con los rincones tan espectaculares que descubrimos juntos.
Scroll al inicio