Madrid – Soria – La Rioja – Navarra – Huesca – Foix – Languedoc – Roussillon – Barcelona

NUESTRO VIAJE DE MADRID A FRANCIA Y BARCELONA EN COCHE: 8 NOCHES DE LEYENDAS Y MISTERIOS 🚗💨✨

¡Hola de nuevo, viajeros! Somos Desi y Paco, y hoy queremos contarles otra de nuestras grandes escapadas. En septiembre de 2021 nos subimos al coche para realizar una ruta alucinante que combinó la mística de los templarios en el norte de España con los enigmas cátaros del sur de Francia, terminando con unos días espectaculares en Cataluña.
A lo largo del trayecto descubrimos paisajes naturales preciosos, pueblos medievales que parecen detenidos en el tiempo e iglesias cargadas de misterio. Cruzamos la península de Soria a Navarra y Huesca, pasamos a Francia por el Pirineo para llegar a Carcasona y Rennes-le-Château, y cerramos el viaje recorriendo los rincones más icónicos de Barcelona y Montserrat.
¡Aquí les dejamos nuestro diario de a bordo día a día! 👇

Sábado 11 Septiembre

🗓️ Sábado 11 Septiembre: El «Omphalos» de la Península y rumbo a La Rioja
¡Por fin llegó el día de ponernos en marcha! Salimos temprano desde Madrid con el coche cargado de ilusión y pusimos rumbo norte hacia la provincia de Soria. Teníamos un objetivo muy claro para arrancar el viaje: adentrarnos en el espectacular paisaje del Parque Natural del Cañón del Río Lobos para visitar uno de esos lugares que te ponen los pelos de punta por su historia y su mística. [1]
  • La Ermita de San Bartolomé: Dejamos el coche y caminamos hasta encontrarnos con este recóndito templo templario del siglo XIII, edificado en un entorno natural calizo que es una auténtica pasada. Lo más alucinante de la ermita es su carga simbólica. Resulta que está ubicada en un punto exactamente equidistante de los dos extremos más septentrionales de nuestra geografía peninsular: el Cabo de Creus en Cataluña y el Cabo de Finisterre en Galicia. Debido a esta alineación geométrica perfecta, a este enclave central se le conoce desde la antigüedad como el «Omphalos», una palabra griega que significa «el centro del mundo». Estar allí parados, sintiendo la energía del lugar rodeados de cañones, fue la mejor manera de inaugurar el viaje.
Tras empaparnos bien de la magia del cañón, volvimos al coche para devorar los últimos kilómetros del día, cruzando la frontera hacia tierras riojanas para buscar nuestro merecido descanso.
  • Alojamiento: Hotel Palacios (Alfaro, La Rioja). Un hotel súper cómodo, ideal para estirar las piernas, cenar algo ligero y dejarlo todo listo para mañana, porque nos esperaba Navarra con una ruta románica brutal. ¡A descansar! 🔋

Domingo 12 Septiembre

🗓️ Domingo 12 Septiembre: Románico navarrés, templos octogonales y un albergue templario

Nos levantamos tempranito en Alfaro, nos tomamos un buen desayuno para cargar las pilas y pusimos rumbo directo a Navarra. ¡Teníamos por delante un día lleno de arte, leyendas medievales y carreteras preciosas!
  • Iglesia de Santa María de Eunate (Muruzábal): Nuestra primera parada del día fue este templo románico de la segunda mitad del siglo XII que nos dejó sin palabras. Su construcción coincide con los años de pleno auge de la ruta jacobea, y lo que la hace única en el mundo es su misteriosa planta octogonal y su arquería exterior exenta. Pasear por sus alrededores te transmite una paz increíble. Además, la mayoría de los historiadores apuntan a que tuvo una función muy especial: servir como hospital y cementerio para los peregrinos que fallecían a mitad del Camino. Un rincón mágico.
  • Puente la Reina: Desde Muruzábal nos trasladamos a este histórico punto de unión de las rutas jacobeas. Fuimos derechos a la Iglesia del Crucifijo, que guarda en su interior una auténtica maravilla de la imaginería gótica: una talla misteriosa y enorme de un crucifijo con forma de «Y» (pata de oca) cargada de leyendas medievales. Al salir, dimos un paseo súper agradable por su casco histórico medieval y cruzamos su famosísimo y monumental puente románico sobre el río Arga. ¡Una de las fotos más icónicas del viaje! 📸 
  • Estella (Lizarra): Llegamos a esta preciosa ciudad del río Ega y nos marcamos una ruta a pie de lo más completa:
    • Iglesia del Santo Sepulcro: Empezamos flipando con su imponente portada gótica del siglo XII que se quedó inacabada.
    • Convento de Santo Domingo: Pasamos a ver este antiguo convento gótico. Aunque está abandonado, merece muchísimo la pena acercarse para contemplar sus majestuosas estructuras exteriores.
    • Puente de la Cárcel: Siguiendo las flechas del Camino, cruzamos este fotogénico puente de un solo ojo y fuertes pendientes oblicuas. ¡Vaya rampas!
    • Iglesia de San Miguel y Basílica de Nuestra Señora del Puy: Tras visitar San Miguel, subimos hasta la basílica del Puy. Es un edificio moderno de estilo neogótico que, comparado con las joyas medievales que veníamos viendo, nos resultó un pelín frío en su interior.
  • Hora de comer: El hambre ya apretaba, así que paramos a comer en el Bar Alday, un sitio muy acogedor cerca del Puente de la Cárcel donde comimos genial y repusimos fuerzas para la tarde.
  • Torres del Río: Para rematar este día redondo de arte y misterios, nos desviamos hasta la Iglesia del Santo Sepulcro. Se trata de otro de los templos de planta octogonal más singulares y raros del románico peninsular, también estrechamente vinculado a las órdenes de caballería del Temple. Una delicia geométrica.
Tras un día de lo más intenso y emocionante descubriendo ermitas e iglesias espectaculares, nos fuimos a descansar para vivir la experiencia completa.
  • Alojamiento: Albergue Templario La Pata de Oca (Torres del Río). Un rincón súper especial, ideal para empaparse de la mística del lugar y dormir del tirón.

Lunes 13 de Septiembre

🗓️ Lunes 13 de Septiembre: Solsticios astrales en Huesca, Jaca y el Monasterio de San Juan de la Peña
Nos despedimos del albergue templario con las pilas bien cargadas y pusimos rumbo este hacia tierras aragonesas. ¡Nos esperaba una jornada cargada de rincones mágicos, historia real y mucha naturaleza!
  • Ermita de San Benito de Orante: Nuestra primera parada fue cerca de la pequeña aldea de Orante, en Huesca. Como curiosidad, este sitio tiene actualmente solo 6 habitantes, y casi todos son familia de Antonio, el entrañable guardián de la ermita. Tuvimos la suerte de charlar con él y nos contó una historia fascinante: en la parte trasera del templo hay dos piedras no paralelas que forman una ventana, que hoy en día está sellada. Con ella se podían calcular de forma exacta los solsticios y los equinoccios ¡muchísimo antes de que llegaran los cristianos!. Nos quedamos maravillados con el magnetismo de este lugar.
  • Jaca y la Cafetería El Secreto: Desde Orante nos fuimos directos a Jaca. Dimos un paseo de lo más agradable por los exteriores de su imponente Ciudadela pentagonal y, como el estómago ya empezaba a quejarse, paramos a comer en la Cafetería El Secreto antes de continuar con la ruta de la tarde. ¡Un acierto total para reponer fuerzas! ☕🥪 
  • Monasterio de San Juan de la Peña: Con el estómago feliz, nos acercamos a descubrir este impresionante monasterio rupestre, situado en un emplazamiento natural que te corta la respiración. Es una de las grandes joyas del románico y destaca históricamente por haber sido el primer panteón real de Aragón. Construido a principios del siglo X resguardado bajo una descomunal roca caliza, es un rincón verdaderamente mágico donde la historia, la cultura y la naturaleza salvaje se fusionan a la perfección. ¡Se respira una paz increíble entre sus piedras! 
  • Santa Cruz de la Serós: Antes de regresar a nuestro centro de operaciones, hicimos una parada obligatoria en este precioso y cuidado pueblecito de montaña. Alberga dos joyas del románico que son de visita obligada para cualquier viajero: la majestuosa iglesia de Santa María y la pequeña y coqueta ermita de San Caprasio. El broche de oro perfecto para una tarde redonda. 
Tras un día completísimo descubriendo secretos arqueológicos, fortalezas y monasterios bajo rocas colosales, pusimos rumbo de vuelta al hotel para darnos una buena ducha y relajarnos.
  • Alojamiento: Hotel Oroel (Jaca). Un hotel fantástico y muy bien ubicado en Jaca, ideal para descansar de un día tan intenso de caminatas por el Prepirineo aragonés.

Martes 14 de Septiembre

🗓️ Martes 14 de Septiembre: El conjunto medieval de Aínsa y la Catedral de Jaca
Nos levantamos con calma en Jaca y decidimos dedicar este día a explorar uno de los pueblos más bonitos de toda España. Nos subimos al coche y pusimos rumbo este hacia la preciosa comarca del Sobrarbe.
  • La Villa Medieval de Aínsa: Llegar aquí es como hacer un viaje directo en el tiempo hasta la Edad Media. Este pueblo constituye un importante enclave de gran belleza patrimonial y natural, rodeado por montañas espectaculares. Nos lo pasamos genial caminando sin rumbo por sus callejuelas empedradas, contemplando sus casas señoriales de piedra y asomándonos a los miradores de su impresionante muralla y su gigantesca plaza porticada. ¡Cada esquina es una auténtica postal!
  • Almuerzo en el Restaurante El Portal: Para la hora de comer, nos quedamos en el mismo pueblo y nos sentamos en el Restaurante El Portal. Disfrutamos de una comida tradicional espectacular, con platos de la zona súper sabrosos que nos sentaron de lujo para reponer fuerzas después de toda la caminata por el casco histórico.
  • Regreso a Jaca y su Catedral: Por la tarde volvimos a Jaca con un objetivo claro: visitar su famosísima Catedral. Está considerada uno de los monumentos más importantes del arte románico español, no solo por su reconocida antigüedad sino también por presentar una síntesis personalísima entre elementos propios y ajenos. Contemplar el famoso ajedrezado jaqués en sus piedras y pasear por sus naves llenas de historia fue un momentazo.
  • Preparativos logísticos en el Mercadona: Para terminar la tarde de la forma más práctica, nos fuimos directos a un supermercado Mercadona de Jaca. Tocaba hacer acopio de habituamiento, comprar algo de embutido, pan y agua para llevar en el coche, porque… ¡mañana cruzamos la frontera y nos vamos a Francia! 🇫🇷🥖
Con las provisiones listas y el coche preparado para el gran salto transpirenaico de mañana, nos retiramos al hotel a descansar y a dejar las maletas cerradas.
  • Alojamiento: Hotel Oroel (Jaca). Repetimos noche en nuestro campamento base en Jaca, súper cómodos y con los nervios a tope por empezar nuestra aventura francesa

Domingo 12 Septiembre

Miércoles 15 Septiembre

🗓️ Miércoles 15 Septiembre: ¡Bonjour France! El espectacular Túnel de Canfranc y la magia medieval de Carcasona
Nos despertamos temprano, cargamos las maletas en el coche y nos pusimos en marcha hacia la frontera con el corazón lleno de ganas de devorar kilómetros.
  • Parada en Canfranc y su túnel transpirenaico: Nuestra primera parada obligatoria fue en Canfranc, donde nos bajamos a contemplar la imponente estampa de su mítica estación de tren. Después, llegó el momento del gran cruce: nos adentramos en el famoso túnel de Canfranc. Pasar en coche por esta megaestructura de 7.871 metros de longitud —donde más de la mitad del recorrido transcurre por la vertiente española— para cruzar el Pirineo desde Canfranc-Estación hasta Les Forges d’Abel en Francia fue una auténtica pasada. ¡Toda una experiencia viajera!
  • Rumbo a Carcasona: Una vez en territorio francés, y tras realizar un par de paradas en el camino para estirar las piernas y descansar un poco, pusimos rumbo directo hacia el área de Languedoc. Nuestro destino final del día era un lugar con el que llevábamos mucho tiempo soñando: la impresionante ciudad de Carcasona.
  • La Cité, un viaje a la Edad Media: Llegar a Carcasona y ver aparecer ante nosotros su silueta fortificada fue algo mágico. Su ciudadela medieval, mundialmente conocida como La Cité, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es una auténtica locura. Pasear por sus fosos, cruzar sus murallas monumentales y perderse por sus callejuelas empedradas te hace sentir literalmente dentro de un cuento de caballeros. Es un recinto defensivo espectacular, con sus torres puntiagudas impecablemente conservadas, que te deja con la boca abierta desde el primer segundo.
Tras una tarde increíble de caminata, fotografías sin parar y sumergirnos de lleno en la atmósfera medieval de la fortaleza, nos fuimos directos a nuestro hotel para relajarnos y asimilar el gran día que habíamos vivido.
  • Alojamiento: Hotel Ibis Carcassonne La Cité. El hotel nos pareció un acierto absoluto, súper cómodo, moderno y con una ubicación ideal para descansar de la paliza del viaje en coche y estar a un paso de la magia de la ciudadela. 🛌✨

Jueves 16 de Septiembre

🗓️ Jueves 16 de Septiembre: El gran enigma de Rennes-le-Château y el encanto de Alet-les-Bains
Nos despertamos tempranito en nuestro hotel de Carcasona y nos pusimos en ruta hacia el sur, adentrándonos en el valle del río Aude dispuestos a descubrir lugares cargados de mitos.
  • Rennes-le-Château y el misterio del Abad Saunière: Nuestra primera parada fue este pequeño pueblo, mundialmente famoso por una leyenda alucinante. Resulta que en 1885 llegó aquí el párroco Bérenger Saunière y se encontró con una iglesia que estaba casi en ruinas. Durante las obras de restauración, el abad descubrió en el altar, justo dentro de un pilar carolingio, unos pergaminos misteriosos. A partir de ese momento, la vida del pueblo cambió por completo: personajes de la nobleza y reyes empezaron a visitarlo, y el nivel de vida del abad se disparó de una forma espectacular. Se construyó una villa preciosa con una torre almenada y un invernadero de cristal, y redecoró la iglesia de una forma de lo más extraña. Estar allí y pasear por los escenarios de este enigma que inspiró tantos libros fue una experiencia brutal.
  • Alet-les-Bains y la casa de Nostradamus: Desde allí nos trasladamos al precioso pueblo medieval de Alet-les-Bains, situado en el alto valle del Aude. Este rincón es súper famoso por los beneficios medicinales de sus aguas termales, y da gusto caminar entre sus hermosas casas antiguas hechas de piedra y entramados de madera. Como curiosidad fantástica, ¡pudimos ver la casa exacta en la que habitó el mismísimo Nostradamus! El pueblo tiene una atmósfera mística que te atrapa.
  • Vistas desde la Capilla de Saint-Salvayre: Subimos en coche hasta una pequeña aldea cercana para visitar la Capilla de Saint-Salvayre. Esta capilla domina toda la zona desde las alturas y está estrechamente ligada a la historia local. Las panorámicas del valle desde allí arriba son sencillamente espectaculares.
  • Plan de noche, La Cité iluminada: De regreso, paramos en un McDonald’s de Limoux para comer algo rápido y hacer tiempo. El objetivo era perfecto: queríamos regresar a Carcasona para ver La Cité completamente iluminada de noche. Si de día impresiona, ver las murallas y las torres medievales brillando bajo la oscuridad de la noche es un espectáculo imponente que se te queda grabado en la retina. ¡Un broche de oro mágico para el día!
Con los ojos llenos de luces medievales y la cabeza dándole vueltas a los misterios del abad, regresamos a nuestra habitación a descansar.
  • Alojamiento: Hotel Ibis Carcassonne La Cité. Repetimos noche en nuestro cómodo hotel de Carcasona, descansando de maravilla y listos para la ruta de mañana. 🛌🌟

Viernes 17 de Septiembre

🗓️ Viernes 17 de Septiembre: De las leyendas costeras de la Camarga a la historia cátara de Béziers y Narbona
Nos pusimos en marcha temprano cruzando el sur de Francia hacia el este, buscando la brisa del Mediterráneo y dispuestos a exprimir el día al máximo.
  • Saintes-Maries-de-la-Mer y su leyenda marina: Nuestra primera parada nos llevó directos al corazón de la Camarga, a este precioso pueblo costero. Según cuenta una arraigada leyenda local, después de la resurrección de Cristo, un barco sin remos ni velas tuvo que huir de Tierra Santa en el año 12 d.C. A bordo viajaban María Magdalena, María Salomé, María Jacobe, Lázaro y varios discípulos más, quienes tras un peligrosísimo viaje cruzando el mar Mediterráneo, terminaron tocando tierra exactamente cerca de este pueblo actual. Pasear por este rincón con tanta tradición marinera y espiritual fue súper especial.
  • Béziers y la tragedia de los Cátaros: Desde la costa nos trasladamos a Béziers para admirar su majestuoso Puente Viejo, la Catedral de St. Nazaire y la Iglesia de la Magdalena. Aquí nos empapamos de uno de los capítulos más negros de la historia de la ciudad, ocurrido en el siglo XIII durante la cruzada albigense. Al ser considerada una ciudad hereje por albergar a los cátaros, sufrió un asedio brutal. Toda la población fue asesinada sin compasión bajo la escalofriante orden que dio el abad Arnaud Amaury: “Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos”. Se te ponen los pelos de punta al recordar el trágico destino de este lugar mientras caminas por sus calles actuales.
  • Narbona y sus tesoros romanos y góticos: Para rematar la tarde, nos fuimos a Narbona. Nos encantó pasear junto al precioso Canal de la Robine que cruza la ciudad y contemplar los restos de la mítica Vía Domitia, la antiquísima calzada romana que unía Italia con España. Tampoco nos perdimos su impresionante Catedral gótica, cuyas dimensiones monumentales te dejan con la boca abierta. ¡Una ciudad preciosa y llena de vida!
  • Cena en la Pizzería Dolce Pizza Anatole: Después de tanto caminar, el estómago ya nos pedía un homenaje a gritos. Encontramos la Pizzería Dolce Pizza Anatole y fue un acierto total. Nos comimos unas pizzas espectaculares que nos supieron a gloria después de una jornada tan intensa por carretera.
Con el estómago feliz y las piernas pidiéndonos una tregua, nos fuimos directos a nuestro nuevo cuartel general para descansar.
  • Alojamiento: Hotel Ibis Narbonne. Un hotel súper práctico, cómodo y con la calidad que nos gusta para desconectar, descansar del tirón y dejarlo todo listo para mañana, porque… ¡nos toca poner rumbo de vuelta a España! 🛌🍕

 

Sabado 18 de Septiembre

🗓️ Sábado 18 de Septiembre: Regreso a España y el espectacular modernismo de Barcelona
Nos despertamos con bastante hambre en Narbona y decidimos tomarnos un buen café para arrancar el día de la forma más viajera: ¡desayunando las sobras de las espectaculares pizzas que nos habían sobrado de la cena de anoche! 🍕😂 Desayuno de campeones, empaquetar todo y al coche rumbo al sur. Cruzamos la frontera y la primera parada técnica fue en la estación de Empordá para repostar y poner a punto el coche para lo que nos quedaba de ruta.
Con el depósito lleno, pusimos rumbo directo a la gran capital catalana: Barcelona. Teníamos una tarde por delante de lo más completa para disfrutar de su arquitectura y su ambiente:
  • El Recinto Modernista de Sant Pau: Nuestra primera visita cultural de la tarde. El complejo es una auténtica obra de arte del modernismo, lleno de color, azulejos y jardines preciosos. Eso sí, tenemos que ser sinceros con ustedes y decirles que la entrada nos pareció un pelín cara para lo que realmente ofrece la visita por dentro. Aun así, arquitectónicamente es una maravilla.
  • La Sagrada Familia y la Catedral de Barcelona: Desde allí nos fuimos a contemplar la imponente silueta de la Sagrada Familia, que siempre que la visitas te vuelve a dejar sin palabras por sus dimensiones y sus detalles. Tras hacernos unas buenas fotos, el estómago ya reclamaba comida de verdad, así que paramos en un restaurante italiano de la zona a comernos un buen plato de pasta tradicional que nos supo a gloria. Para bajar el almorzar, nos dimos un paseo fantástico por el Barrio Gótico hasta llegar a la majestuosa Catedral de Barcelona, disfrutando a tope del ambientazo callejero que tiene siempre la ciudad.
Tras una tarde intensísima de caminatas, monumentos espectaculares y muchísimas fotos, nos subimos al coche para salir del centro urbano y buscar nuestro alojamiento de las próximas dos noches.
  • Alojamiento: Hotel Ibis Barcelona Molins de Rei. Nos fuimos a dormir a este hotel situado a las afueras de la ciudad. Una opción súper práctica, cómoda y tranquila, ideal para descansar de la paliza del viaje en coche, dejar las mochilas listas y relajarnos. 🛌 general.

Domingo 19 de Septiembre

🗓️ Domingo 19 de Septiembre: El tren cremallera y la magia de la montaña de Montserrat
Nos despertamos en Molins de Rei y decidimos tomárnoslo con calma y disfrutar del día como nos gusta. Antes de ponernos en marcha, paramos a comprar unos buenos bocadillos y unas bebidas para armarnos un picnic perfecto a mitad de la naturaleza. Con las mochilas listas, nos subimos al coche y pusimos rumbo norte hacia la comarca del Bages.
  • El Tren de Cremallera desde Monistrol: Condujimos hasta la estación de Monistrol de Montserrat, que es el punto ideal para dejar el coche y vivir la experiencia completa. Allí nos subimos al famoso tren de cremallera. El trayecto de ascenso es una auténtica pasada; vas subiendo la ladera de la montaña mientras las ventanas panorámicas te regalan unas vistas espectaculares del valle del Llobregat y de esas paredes de roca caliza con formas tan asimétricas y redondeadas que parecen sacadas de otro planeta. ¡Una delicia de trayecto!
  • El Monasterio de Montserrat: Al llegar arriba, nos encontramos con el majestuoso santuario colgado en mitad de la peña. Pasamos una jornada inolvidable paseando por los alrededores del monasterio, contemplando su imponente arquitectura integrada plenamente en la roca y respirando una paz indescriptible. Nos buscamos un rincón bonito con vistas a los abismos de la montaña para sentarnos a comernos los bocadillos que habíamos preparado. Estar allí arriba, con el aire fresco de la sierra y contemplando ese paisaje troglodita y mágico, fue el mejor broche de oro posible para cerrar una semana llena de kilómetros, risas y descubrimientos brutales.
Tras un día de lo más completo disfrutando de la naturaleza y de la espiritualidad de la montaña, volvimos a coger el tren de cremallera de bajada y regresamos al coche para enfilar la vuelta hacia nuestro alojamiento.
  • Alojamiento: Hotel Ibis Barcelona Molins de Rei. Repetimos noche en nuestro hotel base, súper cómodos. Nos tocó darnos una buena ducha y ponernos a hacer las maletas con esa típica mezcla de pena porque la aventura se acaba, pero con el alma llenísima de momentos inolvidables, listos para coger el vuelo del lunes de regreso a Las Palmas de Gran Canaria. ¡Qué pedazo de viaje nos marcamos por carretera! ✈️🏝️
¡Y llegamos al final del camino, viajeros! 🚗💨 Como conclusión de esta gran escapada de 8 noches entre Madrid, el sur de Francia y Barcelona, solo podemos decirles que viajar por carretera es la forma más auténtica y libre de descubrir el mundo. Aunque devorar tantos kilómetros en coche puede ser cansado, la recompensa de poder diseñar la ruta a tu propio ritmo y ver cómo los paisajes cambian por completo al cruzar la cordillera de los Pirineos compensa cada minuto al volante.
Para nosotros, este viaje fue un acierto absoluto. Nos demostró que no hace falta irse al otro lado del planeta para vivir una aventura inolvidable. Volvimos a casa con las maletas llenas de folletos, los teléfonos hasta arriba de fotazas y, sobre todo, con la mente repleta de misterios templarios, castillos medievales franceses y paisajes sagrados que tardaremos mucho tiempo en olvidar. ¡Ya estamos contando los días para arrancar el coche en la próxima aventura! 🌍✨

 
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